https://egocitymgz.com egoCity Guía gay de Colombia y portal de información que interesa a la población LGBTIQ y friendly. Sun, 28 Jun 2020 05:36:40 +0000 es hourly 1 https://wordpress.org/?v=5.4.2 https://egocitymgz.com/wp-content/uploads/2019/09/cropped-egoCity-diversity-network-revista-lgbt-32x32.png Juan Pablo Ospina Valencia – egoCity LGBTIQ Diversity Network https://egocitymgz.com 32 32 53389650 Los maricas que la industria del Orgullo borró de la historia https://egocitymgz.com/maricas-que-industria-orgullo-borro-de-historia/ https://egocitymgz.com/maricas-que-industria-orgullo-borro-de-historia/#respond Sun, 28 Jun 2020 05:36:40 +0000 https://egocitymgz.com/?p=40924 La semana pasada las redes se revolucionaron por cuenta del anuncio que hizo Pablo Alborán en su cuenta de Instagram. Por medio de un video de 3 minutos hacía pública su homosexualidad. Casi a la par y durante la misma semana Nickelodeon sacaba a Bob Esponja del clóset, y el beso lésbico entre Alejandra y […]

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]]> La semana pasada las redes se revolucionaron por cuenta del anuncio que hizo Pablo Alborán en su cuenta de Instagram. Por medio de un video de 3 minutos hacía pública su homosexualidad.

Casi a la par y durante la misma semana Nickelodeon sacaba a Bob Esponja del clóset, y el beso lésbico entre Alejandra y Liliana, dos personajes de La Venganza de Analía, la telenovela más vista en el prime time de la televisión colombiana se volvía tendencia en internet. Y todo en el mes del Orgullo.

Por supuesto, celebro que cada vez más las orientaciones sexuales diversas y las identidades de género se visibilicen, a ver si algún día dejamos de rasgarnos las vestiduras como sociedad con algo tan natural como ser y amar tranquilamente. Con lo que no estoy de acuerdo es con la forma en la que los medios quieren endiosar a cuanto cantante, actor, deportista, caricatura, etc., que sale del clóset, a tal punto de que los califican como “un ícono gay”.

Por esta razón decidí darme a la tarea de rastrear algunos personajes que el mismo mercado y la industria alrededor del Pride se han encargado de borrar de la historia por no ser el estereotipo de maricas, afeminados, machorras y raros que simplemente un día decidieron salir del clóset; y que ha sido esa misma industria la que nos ha privado a las nuevas generaciones de decir que también nos sentimos orgullosos de ellas y ellos.

Pocas veces ubicamos a la población LGBTI+ en escenarios diferentes a los campos de concentración cuando hablamos de la II Guerra Mundial, pero los gais fuimos más relevantes para este conflicto de lo que creemos, o bueno, por lo menos uno: Alan Turing.

Matemático británico considerado uno de los padres de la computación y precursor de la informática moderna, quien gracias a la máquina que inventó pudo descifrar los códigos secretos de los nazis y ayudar al Reino Unido y Aliados a ganar la guerra.

La máquina de Turing salvó miles de vidas y acortó la duración de la guerra entre 2 y 4 años, pero la historia se empeñó en borrar su memoria y legado solo por ser homosexual, tanto así que 7 años después de finalizar la II Guerra Mundial fue condenado a la castración química por ‘indecencia grave’, y en 1954 con su carrera profesional acabada se suicidó al morder una manzana envenenada con cianuro.

Tuvieron que pasar 60 años luego de su muerte para que la corona británica le concediera el perdón real por una sentencia que hoy en día es injusta y discriminatoria y reconociera el gran aporte de un matemático homosexual a la historia de la humanidad.

En 2014 se estrenó la película The Imitation Game en la que se cuenta cómo la máquina de Turing logró romper el cifrado de los mensajes enviados por la Alemania Nazi.

En el 2015 se estrenó la película La Chica Danesa, que cuenta la historia de una artista trans que se somete a una cirugía de reasignación de sexo en la primera mitad del siglo XX.

La película está basada en el libro A Man Into Woman, pero lo que pocos o casi nadie sabe es que Lili Elbe, la protagonista, fue un personaje real y que fue la primera mujer trans en la historia en realizarse una cirugía de reasignación de sexo.

Einar Wegener fue un pintor danés que toda su vida se sintió como mujer, pero fue solo hasta el momento en que posó para su esposa Gerda, también artista, vestido de mujer que pudo manifestar su feminidad. Al comienzo su esposa vio todo como un juego y decidió bautizar aquella mujer con el nombre de Lili y empezó presentarla como su prima ante la sociedad danesa de aquel entonces, además de convertirla en la modelo de sus pinturas.

Ante la determinación de Lili por continuar adelante con su cambio de sexo, finalmente en 1930 se sometió a su primera cirugía en Berlín a cargo del sexólogo alemán Magnus Hirschfeld. Ese mismo año, Christian X, rey de Dinamarca, anuló su matrimonio con Gerda y le emitió un nuevo pasaporte con la foto y nombre de Lili Elbe. A raíz de una serie de complicaciones con las cirugías posteriores que incluían trasplante de ovarios y útero Lili murió en 1931.

Lili nunca tuvo referentes y mucho menos información médica, ya que los doctores que visitó en Dinamarca durante su juventud la tildaron de histérica y depravada, su única cómplice en el camino que ella mismo comenzó a cimentar fue su esposa.

346 años tuvieron que transcurrir para que una mujer belga nacionalizada estadounidense, que dedicó su vida a cuestionar los roles de género y la dualidad de la sexualidad con sus letras y su propio estilo de vida, ocupara por primera vez desde su creación uno de los sillones inmortales de la Academia de la Lengua Francesa.

A los 10 años Marguerite sabía hablar latín y griego, 8 años después escribiría su primer libro de poemas ‘Le jardín des chimères’ (El jardín de las quimeras). Su primer seudónimo fue Marg Yourcenar, cautivada por lo andrógino del nombre lo utilizaría para firmar todas sus obras y neutralizar su identidad sexual hasta la muerte de su padre.

Su exploración constante de la ambigüedad sexual y búsqueda homoerótica la llevaron a recorrer las islas griegas, enamorarse en París y finalmente establecerse en Estados Unidos.

En medio de esta travesía y con menos de 40 años, Yourcenar ya se había enamorado perdidamente de un gay, un heterosexual, una lesbiana y una mujer casada. En París buscó masculinizar su rostro y adoptó un estilo a la garccone, caminaba y fumaba con determinación poco femenina.

Marguerite Yourcenar cuando empezó su proceso de masculinización (tomada de cesarcallejas.me)

Su estilo de vida le permitió entender de una manera diferente el género y las relaciones entre hombres y mujeres para plasmarlo en sus obras. En 1980 es admitida en la Academia Francesa y por primera vez una mujer logra ocupar uno de los sillones inmortales.

Aunque fue acusada de rechazar a las mujeres en sus obras y de escribir una literatura misógina, Yourcenar contribuyó a construir una voz femenina fuerte y alternativa en una época marcada por los prejuicios, el machismo y la heteronormatividad.

Si bien Alan Turing ayudó a ganar la II Guerra Mundial con su conocimiento matemático y en computación, el aporte de otros aliados a esta victoria fue más underground, por ejemplo, hubo quien ayudó con su ropa interior.

Josephine Baker (tomada de radio almaina.org)

Josephine Baker era todo lo que para la sociedad de la primera mitad del siglo XX estaba mal. Era pobre, mujer, negra, emancipada, artista y bisexual. Pero los prejuicios y el estereotipo no le impidieron triunfar en el mundo del espectáculo y en la milicia.

Baker empezó bailando en las calles por algunas monedas y luego viajo a Francia en donde alcanzó el estrellato como bailarina y vedette de la escena nocturna Parisina con su excéntrica, pero sensual forma de bailar.

Gracias a que se convirtió en la actriz más cotizada de la capital cultural del mundo, Josephine recibió la visita de una miembro de la inteligencia francesa un año antes de que los nazis invadieran el país.

Su popularidad le ayudó a moverse sin reservas por toda Europa y gracias a su simpatía y talento para el espectáculo accedía sin reserva a los centros de poder del período de guerra, de donde salía con información escrita con tinta invisible en sus partituras y documentos ocultos en su ropa interior.

Además de espía, Baker también se ofreció como enfermera voluntaria de la Cruz Roja y como piloto, además bailaba gratuitamente para entretener a las tropas. Una vez finalizó la guerra el ejército francés le otorgó la Legión de Honor, la Cruz de Guerra y la Medalla de la Resistencia.

Josephine Baker (tomada de elespanol.com)

Así fue como una artista negra, pobre, segregada, bisexual, con 12 hijos, casada 4 veces y con decenas de amantes entre hombres y mujeres logró convertirse en uno de los miembros más ilustres de la resistencia francesa contra los nazis.

En la década de los 80 y 90 ser pobre, marica o tener VIH en Colombia era casi tan grave como ser guerrillero.

Fernando Molano Vargas, escritor bogotano nació pobre, enfermó de VIH, militó en las FARC y era abiertamente homosexual; tal vez por esas razones la historia se ha encargado de negarle un espacio a su obra junto a otros grandes de la literatura colombiana como Gabo o Fernando Vallejo.

Fernando Molano (tomado de las2orillas.com)

Muchos homosexuales amantes a la literatura podemos decir que Un beso de Dick fue ese libro que nos ayudó a descubrir y comprender nuestra sexualidad. Esta fue la única novela que Molano pudo publicar en vida. Él dedicó su escritura a narrar la realidad y los obstáculos que enfrentaba el amor homosexual y el sida en un contexto social donde la izquierda radical y la extrema derecha tenían y siguen teniendo en común, el profundo desprecio por la disidencia sexual.

Los relatos de Fernando Molano son casi que autobiografías ficcionadas del autor en donde a pesar de las situaciones “desfavorables” que atraviesa no se niega a relacionarse románticamente, a sentir y ser sin limitaciones de ningún tipo, tal y como debería ser en cualquier contexto. En donde, sin siquiera habernos conocido, cualquiera de sus personajes podría fácilmente ser cualquiera de nosotros.

Con una novela publicada en vida, un libro de poemas que vio la luz en su lecho de muerte y una novela inédita que se conoció luego de su desaparición, Fernando Molano es uno de esos personajes avanzados para su época y que a pesar de la indiferencia de la historia sigue vigente al igual que su obra, que vale la pena recordar en este mes para sentirnos orgullosos de él.

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]]> https://egocitymgz.com/maricas-que-industria-orgullo-borro-de-historia/feed/ 0 40924 A nosotros también (#WeToo) https://egocitymgz.com/a-nosotros-tambien-wetoo-acoso/ https://egocitymgz.com/a-nosotros-tambien-wetoo-acoso/#respond Sat, 30 May 2020 00:24:12 +0000 https://egocitymgz.com/?p=40797 El 01 de mayo se estrenó Hollywood. Una serie para Netflix que muestra cómo un grupo de actores y cineastas persiguen el éxito en la edad dorada de la industria del cine durante la post guerra. Un mes después pude verla y más allá de elogiar la serie tengo que hablar de un hecho que […]

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]]> El 01 de mayo se estrenó Hollywood. Una serie para Netflix que muestra cómo un grupo de actores y cineastas persiguen el éxito en la edad dorada de la industria del cine durante la post guerra.

Un mes después pude verla y más allá de elogiar la serie tengo que hablar de un hecho que llamó particularmente mi atención. En el segundo episodio, Roy Fitzgerald, un joven homosexual aspirante a actor conoce al agente Henry Wilson, quien acepta convertir a Roy en una estrella a cambio de que él se someta a los deseos sexuales de Wilson.

A pesar de que tengo claro que es una serie de ficción pude sentir el temor y el asco del personaje al verse abusado de esa manera solo por querer cumplir un sueño.

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Gracias a Dios que es solo una serie de ficción y eso no pasa en la vida real… Pero, recordé que en 2016 el presidente y fundador de Fox News, Roger Ailes fue denunciado por acoso sexual a varias de sus colegas; lo que provocó su renuncia y luego se estrenó en 2019 una película sobre el caso.

Y un año más tarde tras las denuncias de acoso sexual contra el productor de cine Harvey Weinstein, se desató en Twitter el movimiento #MeToo, con cientos de miles de denuncias de abuso y acoso sexual en la industria del cine, la música, las artes y la academia.

Me sentí aliviado de que eso estuviera sucediendo lejos de mí, en la ficción del cine o la televisión y en entornos que no eran los míos; pero, lo que más me hizo sentir aliviado fue el hecho de que no me estuviera sucediendo a mí, a un hombre gay de 27 años, que los gais no tuviéramos que enfrentar esas situaciones de acoso y abuso solo por ser homosexuales como si lo tienen que hacer las mujeres por el hecho de ser mujeres… Un momento, ¿en serio los hombres gais no vivimos este mismo tipo de situaciones?

Año 2013. Pereira, capital del departamento de Risaralda. Un hombre homosexual llega a un sauna. Explora el sitio y al sentirse acosado decide marcharse del lugar, pero un grupo de hombres se lo impide, lo llevan a un cuarto oscuro y lo violan, no una, sino varias veces. Y todo porque alguien dio por hecho que un hombre gay tiene la obligación de aceptar todas las insinuaciones sexuales que le hagan y más si está en un sauna.

Año 2019. En Manizales, un hombre gay, con expresión de género queer camina por una avenida en la noche rumbo a su apartamento. Va maquillado y lleva falda. De la nada aparecen dos hombres que le empiezan a gritar y a perseguirlo.

En un tuit, él cuenta que por primera vez en su vida sintió miedo de ser quien era mientras lo perseguían y lo intimidaban con insultos. Y todo porque alguien dijo que si un hombre con una expresión de género diferente a la “normal” camina por una avenida en la noche, es porque le gusta que le griten cosas cuando está en la calle.

Año 2020. Un gay entra al baño de un centro comercial. Un señor que está en el orinal junto al de él empieza a mirarle el pene mientras orina. El señor se baja el pantalón y le muestra las nalgas sin dejar de mirarlo. El primero, lleno de miedo sale corriendo del baño y del centro comercial, se sube al primer bus que pasa sin importarle si es el que pasa por su casa. Cuando llega y por fin se siente seguro lo único que es capaz de hacer es llorar. Y todo porque alguien creyó que si un hombre gay entra a un baño público a orinar quiere que le miren el pene mientras lo hace y se le insinúen.

¡Carajo, a nosotros también!

A los hombres gay también nos acosan y nos abusan solo por el hecho de tener una orientación sexual distinta a la heterosexual. Nos acosan en la calle, en los baños, en el trabajo, en la universidad, solo por ser homosexuales.

¿Quién dijo que por el hecho de vivir nuestra sexualidad de una manera distinta a la heteronormativa queremos que nos vean como objetos sexuales que caminan? Porque con esa lógica funciona el machismo contra nosotros los hombres sexualmente diversos: si ellos estaban en esos lugares y en esas circunstancias era porque querían que les pasara lo que les pasó.

Si un gay entra a un sauna es porque está buscando que se lo cojan, y no una sino cuantas veces sea posible, porque eso es lo que quería. Si un gay camina por una avenida en la noche vestido de mujer y maquillado es porque le gusta que los desconocidos lo intimiden por maquillarse y usar falda, porque eso es lo que quería. Si un gay entra a un baño público a orinar es porque quiere que le vean el pene mientras orina y se le insinúen, porque eso es lo que quería.

Estoy seguro que ninguno de ellos 3 quería sentir ese miedo y esa impotencia de no poder hacer nada cuando los acosaron, porque no era lo que estaban buscando. El chico del sauna en Pereira solo quería conocer un sauna y desconectarse del mundo en medio de un momento difícil en su vida; el que caminaba por la avenida maquillado y con falda solo quería llegar a su casa para descansar; el que entró al baño de un centro comercial lo único que quería era orinar tranquilo como cualquier otra persona.

Si me preguntan que si estoy seguro de eso digo sin temor a equivocarme que sí, porque los conozco, y estaba muy equivocado al pensar que la historia de Hollywood, el escándalo de Fox News y las denuncias del #MeToo estaban muy lejanas a mí y a mi entorno; porque el man del sauna es mi actual novio, el que caminaba por la avenida es un colega periodista y excompañero de la universidad, y el del baño del centro comercial soy yo.

A nosotros 3 también nos pasó. Como le ha pasado a cientos de miles de mujeres alrededor del mundo, nosotros los hombres gais también hemos sentido temor de simplemente ser nosotros mismos.

Si algo aprendí del movimiento #MeToo es que el feminismo no es una lucha de hombres contra mujeres. Es una lucha de la sociedad entera contra el machismo; contra los abusos y los acosos sexuales, contra los crímenes motivados por la identidad sexual y de género, contra la violencia.

Si bien históricamente han sido las mujeres quienes han sido las principales víctimas del machismo, los hombres también nos enfrentamos a él, principalmente los hombres sexualmente diversos, homosexuales, bisexuales, trans, no binarios, queer; también nos acosan, nos intimidan, nos menosprecian, nos violan, nos matan. Y como población LGBT deberíamos aprender tanto de la sororidad del feminismo, porque como me dijo un día una feminista que pudo compartir con las mujeres zapatistas: “no te invito a que luches mi lucha, sino a que no dejes de luchar”.

Es momento de que entendamos que no son las mujeres por un lado, los gais por el otro, las y los trans por otro; sí, todos tenemos luchas y causas diferentes, pero al final todas y todos tenemos el mismo objetivo: poder ser quienes queramos ser sin sentir miedo porque finalmente a nosotros también nos pasa.

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]]> https://egocitymgz.com/a-nosotros-tambien-wetoo-acoso/feed/ 0 40797 La homofobia no es un dogma https://egocitymgz.com/la-homofobia-no-es-un-dogma-iglesia/ https://egocitymgz.com/la-homofobia-no-es-un-dogma-iglesia/#respond Mon, 04 May 2020 17:32:32 +0000 https://egocitymgz.com/?p=40709 “No te acostarás con un hombre como si te acostaras con una mujer.” (Levítico 18:22) Como éste existen varios pasajes en la Biblia, que supuestamente condenan la homosexualidad. Pero han sido numerosos los autores y estudiosos que aseguran que las referencias directas a las prácticas homosexuales en el libro sagrado del catolicismo son imprecisas y […]

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]]> “No te acostarás con un hombre como si te acostaras con una mujer.”
(Levítico 18:22)

Como éste existen varios pasajes en la Biblia, que supuestamente condenan la homosexualidad.

Pero han sido numerosos los autores y estudiosos que aseguran que las referencias directas a las prácticas homosexuales en el libro sagrado del catolicismo son imprecisas y escasas, y que esas supuestas menciones no pueden interpretarse de forma literal.

Sin embargo, los líderes eclesiásticos, no solo católicos sino de todas las religiones, han sido los encargados de perseguir y condenar a aquellos creyentes que no sigan la heteronormatividad impuesta por dichas instituciones religiosas. ¿Desconocimiento en la interpretación de las escrituras sagradas?, no lo creo; ¿hipocresía?, tal vez; ¿conveniencia?, probablemente sí.

En el 2016 mientras cursaba mi cuarto semestre en la universidad, yo aún batallaba por reconciliar mi orientación sexual con la fe. Ese mismo año, el 07 de julio en un cine del centro de Rio de Janeiro 30 personas vieron el estreno de ‘Amores Santos’. Un documental del brasilero Dener Giovanini, que si bien no pretendía destruir el cristianismo por lo menos sacó a la religión del clóset. El documental recoge en 90 minutos más de 500 horas de grabación de cerca de 5 mil curas, pastores y reverendos practicando ciber-sexo con un actor homosexual.

Toparme con este dato resultó revelador para mí en ese entonces. En alguna oportunidad bajo la gravedad del secreto de confesión un cura me había dicho “a usted le pueden gustar los hombres o las mujeres, lo que importa es que no le haga daño a nadie; en la iglesia hay muchos sacerdotes que son así”, luego de que le conté de mi temor a no poder ser un buen cristiano por ser homosexual. Y en serio que son muchos.

Según el periodista y sociólogo francés Fréderic Martel autor de ‘Sodoma: poder y escándalo en el Vaticano’, el 80% del Vaticano, el epicentro de la curia romana y del catolicismo, es gay. Es ahí en donde está el verdadero dilema, en esa hipócrita cacería de brujas a la población LGBT de parte de los mismos clérigos que condenan en público lo que disfrutan en privado.

La idea no es atacar la orientación sexual de los miembros de la iglesia, sino más bien entender la dinámica del secretismo y las mentiras, que tanto daño le han hecho a una de las instituciones más antiguas y radicales en sus posturas del mundo, con la que funciona el sistema eclesiástico. Un sistema hipócrita, doble moralista en el que el ataque es la mejor defensa, porque, si condeno la homosexualidad de mi colega sacerdote y de los feligreses entonces estoy protegiendo el secreto de mi propia homosexualidad.

A causa de esa doble moral, para muchos jóvenes creyentes que se sienten abrumados con su orientación sexual, el sacerdocio más que una vocación se ha convertido en una opción para lidiar con su propia homosexualidad. Porque la causa de esta homofobia sistemática y esquizofrénica no está en la interpretación de la Biblia como dije al principio, ni en las enseñanzas que dio Jesús a sus discípulos; sino en el Catecismo de la Iglesia Católica, que en los numerales 2357 y 2358 califica las “tendencias homosexuales como objetivamente desordenadas” y “depravaciones graves”, y luego en el numeral 2359 invita a las personas homosexuales a la castidad y a rechazar el “ejercicio de la homosexualidad”.

Me gustaría decirles a los señores que estuvieron en el Sínodo de obispos de 1985 que a muchos de los actuales sacerdotes nos les llegó la notificación de lo que habían redactado en su catecismo, porque es un secreto a voces que el celibato que implica el sacerdocio desde el momento al que se ingresa a los seminarios es un clóset de puertas abiertas del que muchos entran y salen como Pedro por su casa para proteger su secreto sin someterse al castigo de la castidad contranatura.

El cristianismo por sí mismo no es homofóbico, ya que, si bien desde antes de la renuncia de Benedicto XVI se hablaba de un lobby gay en el Vaticano, cabe resaltar que no hablamos de una minoría homosexual persiguiendo intereses personales en la curia romana; sino de una mayoría silenciosa extendida a lo largo de todo el mundo como queda expuesto en el documental de Giovaninni y en el libro de Martel, inmersos en una doble vida hipócrita, escandalosa y llena de mentiras para tapar sus propios conductas, porque eso sí, hay que “amar al pecador pero rechazar el pecado”, aunque si formas parte del clero eso no significa que no puedas disfrutarlas sin que nadie se dé cuenta de las puertas de las sacristías hacia afuera.

La vida privada de las personas, incluidos los sacerdotes solo les concierne a ellos; pero como el mismo Francisco, que ha sido llamado el papa gay friendly dijo en octubre de 2016 “Detrás de la rigidez siempre hay algo oculto; en muchos casos, una doble vida”, y vaya que tenía razón; por lo que es necesario que se ponga sobre la mesa y a carta abierta el tema de la homosexualidad tanto dentro como fuera de la iglesia.

Tal vez sea el momento de sacar del armario esa hipocresía y que la religión erradique de sus discursos esas posturas tal radicales frente a la población LGBT ya que está claro serían los líderes eclesiásticos lo primeros beneficiados, es el momento de que la iglesia se convierta nuevamente en un refugio para todos los creyentes y no para las mentiras y la doble vida. La fe no puede ser un refugio para una homosexualidad “reprimida” que desemboque en una discriminación abierta y descarada, porque la homofobia no es un dogma.

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