Un thriller, una historia dramática con muchos giros inesperados y por encima de todo, un romance lésbico.

Imágenes sugerentes bajo una narración enigmática y cautivadora. La película basada en la novela Falsa identidad, de la galesa Sarah Waters, es dirigida por Park Chan-wook quien traslada de forma magistral la época victoriana del libro a la Corea de la década de los años treinta, durante la colonización japonesa.

El film narra la historia de una joven carterista (Sookee) que es contratada por un falso Conde para robar la herencia de una rica mujer japonesa (Hideko) que vive en una gran mansión bajo la influencia de un tirano (Kouzuki). Para ello Sookee se hará pasar por su doncella.

Con la interpretación de Kim Min-hee como Lady Hideko, Ha Jung-woo como el estafador y el sensacional debut de la actriz Kim Tae-ri como la doncella Sookee, Park Chan-wook crea toda una experiencia cinematográfica.

“El final de la Primera Parte me cogió por sorpresa completamente, y no solo eso, me enamoré de la escritura tan al detalle y tan vívida de la autora. Más que nada escogí esta historia porque las dos mujeres protagonistas tienen mucha vida. Una tiene un pasado oscuro y la otra vive en un presente desesperado, pero ambas tienen un fuerte sentido de la individualidad y son encantadoras”
— Park Chan-wook, director.




Hideko es para Sookee como una muñeca frágil con la que jugar y ambas acaban forjando una estrecha amistad bajo el intenso acecho de los dos hombres que intentan mantenerlo todo bajo control. Lo que eran miradas y sonrisas de complicidad se transforma en algo más fuerte. Surge entre ellas un apasionado romance que impedirá los planes del estafador.

FOTO CORTESIA: Laboratorios Black Velvet

Las escenas lésbicas están rodadas con suma elegancia, perfectamente coreografiadas en un escenario que huye del morbo para reflejar una poderosa historia de amor, profundamente enigmática cargada de las tensiones sociales del momento histórico.

“El humor en esta película está en el hecho de que los personajes están escondiendo sus verdaderas identidades y actuaciones. Hay muchas escenas en las que esconden sus sentimientos y están pensando algo muy diferente de lo que están diciendo”
— Park Chan-wook, director.

Una historia que atrapa a la primera por sus aires de misterio, drama e ironía. En La Doncella, Chan-wook nos deleita con grandes dosis de belleza e hipnotismo. Sin duda, una buena película con un toque de amor lésbico.

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