Recupera su puesto el pastor que fue condenado por oficiar la boda de su hijo gay
Para Frank Schaefer, el pastor metodista de la Iglesia Unitaria Metodista de Zion que fue condenado en noviembre y expulsado de su congregación en Pennsilvania por haber oficiado la boda gay de su hijo en 2007, ha tenido por fin un final feliz, al menos por el momento. Schaefer fue expulsado permanentemente por decir que se negaría a cumplir los preceptos de la Iglesia respecto al matrimonio en el futuro. El pastor apeló la sentencia y ahora será reincorporado a su cargo. El jurado considera que “la revocación de sus credenciales no cuadra con el bien establecido principio de que el clero solo puede ser castigado por lo que se les haya condenado en el pasado, no por lo que puedan o no hacer en el futuro”.
La nueva sentencia no permite al pastor volver a oficiar un matrimonio gay y solo le condena por la boda que efectivamente llevó a cabo, una condena que el jurado recuerda que ya se cumplió con la suspensión de empleo y sueldo durante un mes. De este modo, Schaefer podrá volver a oficiar y recibirá el equivalente de su sueldo desde el momento en que acabó la suspensión . Schaefer explicó en su momento que volvería a actuar igual llegado el momento y que no se arrepiente de haber oficiado la ceremonia para su hijo, que tuvo un valor meramente simbólico ya que en Pensilvania el matrimonio gay solo es legal desde el mes pasado. Schaefer lleva once años oficiando como pastor.
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