¡NO LEA ESTO!
¡NO LEA ESTO!,¡Sí!, es mejor que no lea esto si es de los que suele ignorar lo que pasa a su alrededor, pensando que no es su problema o que habrá alguien más que lo solucione. El SIDA es una realidad que hace muchos años dejó de ser una enfermedad confinada a países africanos, y que hoy en día se ha convertido, en el mundo y en Colombia, en una enfermedad que afecta cada vez con más frecuencia a heterosexuales, homosexuales, niños, ancianos, amas de casa, etc… en una palabra, a cualquier persona que haya tenido al menos una relación sexual no protegida a lo largo de su vida, o sea que casi todos estamos en riesgo de estar infectados y no saberlo.
En Colombia existen más de 70.000 personas infectadas viviendo con VIH, aunque se estima que debido al subregistro y a los contactos seropositivos aun no diagnosticados, se trate en realidad de más de 700.000 personas. Las edades de estas personas oscilan en entre 15 y 40 años, siendo el 53% heterosexuales, 32% homosexuales, y el otro 15% bisexuales. Como Infectólogo, mi trabajo diario consiste en atender los problemas de salud de este sector de la población, el cual compromete todos los estratos sociales, y en donde una de las preocupaciones mas grandes que se me generan durante la atención de estas personas, es que ante mis ojos veo como diariamente la epidemia se disemina, cada vez presentado una cara más joven y más femenina.
El objetivo de dirigirme a usted estimado lector, es hacerle caer en cuenta que el SIDA esta entre nosotros y es una dolorosa realidad, es contarles cómo aterrado he podido observar que nuestros jóvenes están muriendo cuando apenas deberían estar empezando a vivir, todo esto producto de una vida muy corta pero llena de experiencias que yo llamo “desordenadas” (promiscuidad, drogadicción, alcoholismo, etc), donde uno de ellos puede ser su hijo, su hermano o usted mismo.
El SIDA hace muchos años dejo de ser una enfermedad exclusiva de la población homosexual, y ha pasado a convertirse en un flagelo que afecta desde niños recién nacidos (que se contagian de su madre al nacer o durante la lactancia), hasta ancianos que se contagian en relaciones ocasionales y posteriormente llevan la infección a su conyugue. Pero una parte bien importante de la población está en medio de estos dos grupos: son nuestros jóvenes que, cargados de sueños y expectativas planean un futuro de éxitos académicos y personales, que se ven truncados como resultado de una rumba, de un after-party, de una excursión de fin de estudios o de la necesidad de experiementar con todo tipo de drogas, licor, y actividades de índole sexual donde se forma un nicho perfecto para diseminar la enfermedad. Recuerde usted que existe un subregistro enorme de cuantos infectados hay entre nosotros, o incluso si podemos ser uno más de ellos y no saberlo, así como no sabemos tampoco cuántos, estando sanos (sin síntomas de enfermedad), se encuentran teniendo prácticas sexuales de riesgo (sin preservativo) diseminando así la enfermedad.
En mi forma personal de ver este problema y conociendo los avances científicos que a diario se hacen al respecto, puedo, con el corazón en la mano, decirles que la cura está lejos, no se cuantos años, pero lejos. Es cierto que hoy en día tenemos tratamientos, ninguno de ellos curativos, pero que le pueden proporcionar al enfermo varios años de vida de buena calidad mientras se encuentra una cura; pero estoy convencido que la única manera de enfrentar este problema es con educación, es enseñándole a nuestros adolescentes, esos mismos que se están infectando y muriendo a diario, que el SIDA es una realidad de aquí y ahora, no es un problema de los africanos, es un problema también de los jóvenes colombianos.
Hoy en día los padres y los maestros tienen que saber de SIDA, al igual que se enseña sobre matemáticas y español, hay que preparar a los maestros y a los padres para que les enseñen a los adolescentes a enfrentar los peligros de la vida real, el riesgo que implica una relación sexual (sin preservativo), no solo desde el punto de vista reproductivo (un embarazo), sino también desde el punto de vista infeccioso, porque esto no se trata solo de SIDA, también estamos hablando de sífilis, herpes genital, papiloma virus (conocido popularmente como “cresta de gallo”) y hepatitis B, solo para mencionar algunos de los más comunes. Si no hacemos algo ahora, si no los educamos para evitar que se infecten, no quedará a quien heredarle este país por el cual tanto trabajamos.
Por eso, si usted prefiere ignorar este problema, no hacerle frente y dejar que otros lo hagan por usted, mejor NO LEA ESTO!! y espere a que sea su médico quien le hable del SIDA mientras le informa a usted o a un familiar suyo el resultado positivo de la prueba que diagnostica el VIH.
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