«Cuatro lunas», de Sergio Tovar Velarde es la película rosa mexicana que ha cautivado audiencias desde su estreno a principios de 2015.

Más que una producción homosexual, es una película sobre el verbo amar. Y más que cuatro historias de amor, es un reflejo de la vida. “Cuatro lunas” es la película antológica del mexicano Sergio Tovar Velarde que conquistó a una audiencia mucho mayor que los apelativos que la describen: cine latinoamericano y cine rosa.

El director recurre a cuatro fases de la luna para contar un grupo de historias de amor y aceptación que transita entre generaciones. La luna llena es la que vemos en su totalidad, la nueva es la que es casi imposible de detectar a simple vista, en el cuarto creciente se ilumina gran parte de ella y en el cuarto menguante la zona iluminada es cada vez menos. Cuatro lunas que conforman una delicada analogía a las historias representadas.

Un niño de 12 años que se enfrenta al despertar sexual de la adolescencia cuando se siente atraído por su primo; dos amigos de la infancia que se reencuentran en la universidad para redescubrir el alcance de su relación; una pareja de profesionales que enfrenta la infidelidad después de 10 años de relación; y un anciano, con esposa e hijas, que busca desesperadamente el dinero necesario para pagarle a un escort en una sauna de la ciudad. Niñez, juventud, adultez y vejez, en una narrativa no lineal que mantiene al espectador a la espera de lo que va a suceder después.

Cuatro Lunas

El mayor logro de “Cuatro lunas” es en definitiva salirse de los moldes de sus casillas. Gran parte de los críticos han señalado que es una película gay para todas las audiencias y no se equivocan. Si bien tres de sus historias giran en torno a la aceptación de la homosexualidad por parte de sus personajes, el guión alcanza a ir más lejos y nos deja historias con las que cualquier espectador se podría relacionar.

Sí, está claro que una que otra escena raya con el melodrama y por instantes es predecible; pero en grandes rasgos su edición, las actuación y la banda sonora hacen de esta una producción que se disfruta.

Fácilmente podríamos calificarla como una feel-good movie si tenemos en cuenta que las canciones de Paté de Fuá, Torreblanca, Monsieur Periné y Valentina otorgan tintes narrativos completamente sutiles. ¡Y en español! Que siempre será un grandioso toque para la audiencia latinoamericana.

No sobra resaltar que Tovar también logra juntar cuatro generaciones de actores mexicanos: Juan Manuel Bernal, Karina Gidi, Mónica Dionne, Alonso Echánove y el pequeño Gabriel Santoyo quien sorprende que una grandiosa actuación para un niño de 12 años. Todos, por pequeño o grande que sean su papel, logran aportan a la medida un sentimiento específico al producto final.

En últimas ver “Cuatro lunas” se resume a un rato agradable que puedes compartir con cualquier persona: tu novio, tus amigos, tus padres, tus hijos o tu copa de vino una tranquila de noche de Netflix y viernes. Porque ya está en Netflix y la puedes ver.

Mira su trailer a continuación:

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