Nuestra queridísima Diva Rebeca entrevistó al encantador Anthony Hernández, fisioterapeuta de Cali sobre el rol del ejercicio en las personas que viven con VIH.

Si bien muchos creen que con el diagnóstico deben renunciar a los sueños de un cuerpo atlético, por el contrario, debería ser una razón para levantarse y entrenar.

“No existe una prescripción de ejercicio por estar en tratamiento antirretroviral, pero sí se recomienda porque ayuda a fortalecer el sistema inmune y el bienestar”, explica Hernández. “El ejercicio se asocia con una sensación de bienestar que tiene que ver con las endorfinas. Estas permiten que en la mente se eliminen periodos de ansiedad y depresión, entonces puede ser un coadyuvante”.

El invitado aclaró que una persona con VIH puede responder perfectamente a un plan de ejercicio y solo en casos de tener un conteo de CD4 menor a 200 o contar con preexistencias respiratorias, cardiovasculares o metabólicas debería hacerse una distinción del entrenamiento que puede llevar.


Pero la Diva aprovechó para hablar de algo que muchos tienen en la cabeza cuando se trata de VIH y ejercicio:

“¿Las personas que viven con VIH que quieres aumentar de masa muscular pueden tomar proteína?”

Dejando claro que no se necesario ingerir proteína en polvo para aumentar de masa muscular, Hernández aclaró que incluso en estados avanzados del VIH, en un estadío sida, se utilizan estos batidos para ayudar a la persona a recuperar peso rápidamente

“Es de cuidado, porque unos ARV se secretan por el riñón y la proteína también y esto podría generar problemas, por eso es importante los exámenes de control como la creatinina que monitorea la función renal. Puede ser relativo. Si la persona está en rangos normales de peso, con 1.5 kg de proteína por kg de peso al día, una persona puede tener nutrientes suficientes para que el músculo tenga un buen crecimiento y no necesariamente tiene que venir de un batido”, explicó.

En últimas, se trata de una alimentación sana que incluya los tres grupos de macronutrientes en sus justas medidas. La proteína, los carbohidratos y las grasas saludables, todas hacen parte de una dieta balanceada.

“Digamos que yo tengo VIH y estoy tomando mis ARV. ¿eso no me engorda, me pone más popocha, me pone mis triglicéridos o cómo es la cosa?”, preguntó la Diva.

A lo que respondió Hernández que “ciertos medicamentos producen algunos efectos adversos como al acúmulo de grasa selectiva en el cuerpo o en la región mamaria o en la zona abdominal, también otros efectos adversos como la osteoporosis, Sí tiene unos efectos adversos y ejercicio puede entrar a ayudar a disminuirlos”.

La misma situación se replica en las personas que toman PrEP sin ningún tipo de seguimiento médico o control, a menos de que presenten otras condiciones que sí puedan limitar su actividad física, el ejercicio siempre será una recomendación y no hay algún deporte o ejercicio que no puedan realizar.

Si quieres empezar a hacer ejercicio, no tienes que ir al mejor gimnasio de la ciudad, puesto que lo importante es movernos. “Si algo nos enseñó la cuarentena, es que podemos ejercitarnos muy bien hasta en la sala de la casa”, señaló Hernández. Una colchoneta, unas mancuernas o unas bandas elásticas son suficientes para una rutina que tenga un impacto positivo en tu cuerpo. Incluso con sólo caminar 30 minutos todos los días estarías logrando un impacto considerable.

Esta conversación se dio gracias al apoyo de Laboratorios Richmond Colombia (@richmondlab_col) y lo pueden ver en el perfil de Instagram de la Diva Rebeca (@soyomarvasquez). Ahí mismo pueden encontrar información sobre Instagram en vivo pasados y futuros en relación con el VIH. ¡No se los pierdan!

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