La pastelería Ashers Bakery de Belfast fue multada con 500 libras esterlinas por homofobia al negarse a realizar un pastel que llevaba una imagen a favor del matrimonio igualitario.

¿Si fueras a mandar a hacer un pastel esperarías que te negaran el servicio alegando libertad de conciencia religiosa? Pues esto le pasó al activista LGBT Gareth Lee, quien en el 2014 contrató a la tradicional pastelería norirlandesa.

En mayo del 2014, Lee mandó a hacer una torta con la imagen de los personajes de Plaza Sesamo, Beto y Enrique junto al mensaje “Apoya el matrimonio gay”, pero el lugar conocido por ser un negocio familiar y de tradición en Irlanda del Norte, se negó a hacer el servicio argumentando ser “profundamente cristianos”.

Luego del suceso la Comisión de Igualdad de Irlanda del Norte (NIEC) demandó a Ashers, quienes alegaron motivos religiosos durante el proceso. Un año después la jueza Isobel Brownlie los declaró culpables de discriminación homofóbica, afirmando que la pastelería no es un grupo religioso, sino una empresa que “conduce su negocio con el objetivo de obtener beneficios” y de esta forma cometieron un delito al negarse a cumplir por razones de conciencia contra el cliente.

Sin embargo, los dueños de Ashers Bakery apelaron la decisión. Pero los tres jueces del Tribunal de Apelaciones de Belfast, volvieron a rechazar el pasado 24 de octubre las razones del negocio para cometer la discriminación y confirmaron la primera sentencia, obligando a que la pastelería pague una compensación de 500 libras (562 euros) a Gareth Lee.

La alegación del Tribunal incluso compara el caso con una celebración:

Si un pastelero confecciona un pastel para un cliente en particular con imágenes de brujas en Halloween no significa que presta su apoyo ni al cliente ni a esta festividad

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