La experiencia sexual es algo que cada uno construye, que solo se llega a ella conociendo que nos gusta y que no.

En reuniones con mis amigos o cuando me preguntan, hablo abiertamente que soy pasivo, que me siento completamente feliz y dichoso en mi rol y que no tengo porque sentir vergüenza de las maneras en las que experimento placer.

pasivos
Ilustración: Boris Schmitz

Me estrellé mucho aprendiendo a “ser pasivo” o más bien, el pasivo que quería llegar a ser, con el que me siento cómodo y sexy, porque hay muchas maneras de serlo, no hay sólo una como pretende mostrarnos el porno que es.

Y es ahí donde comienza todo: el primer acercamiento que tenemos con el sexo es a través del porno gay cuando somos adolescentes, y son ellos, los actores y las productoras los que nos dan los primeros referentes de cómo debemos ser en la cama, así mismo como hasta la actualidad seguimos besando como nos enseñó Hollywood desde principios del siglo XX. Pero el porno, sin educación sexual, puede hacer mucho daño, y no desde una mirada moralista, sino desde lo que puede hacer en una persona ver algo que cree es su “único referente”.

Nos dicen que debemos ser, como dice una ‘filósofa contemporánea’ del siglo XXI “Unas damas en la calle y unas perras en la cama” en su obra “Sin Pijama”, que debemos arquearnos, ser flexibles, cogerlo de cierta manera, lamerlo de otra o movernos “así o asá”. Pero el porno nunca nos enseñó como prepararnos, como disfrutarlo, como descubrirnos, como sentirnos cómodos y plenos recibiendo placer. Y en general ni el más aclamado pasivo en la industria pornográfica, ni yo, ni nadie les puede decir como disfrutar de serlo, porque es algo personal y que solo es de cada quien.

Cuando apenas comenzaba mi vida sexual. Por ese entonces (2008) salí del closet en el colegio y eso llevo a que conociera a otros chicos gais y bueno, entrar al “mundo gay”. En ese momento yo salía con un chico que me fascinaba, Jacobo, y recuerdo que busqué en google “como prepararme para el sexo anal”, e hice clic en un articulo donde decía que los mejores actores porno pasivos se hacían “enemas” y que lo podía conseguir en una farmacia. Me fui corriendo a buscarlo porque por la noche me iba a ver con Jaco. Lo compré, fui a mi casa a prepararme y a enfrentarme con este territorio desconocido para mi.

Había comprado un enema quirúrgico, de esos que tienen soluciones salinas para cirugías y así jajaja pero yo no sabia que ese no era el “enema correcto” y bueno, pues me “lavé” súper bien y al final solo salía agua pura de manantial. Jacobo me recogió, fuimos a su casa y comenzó la acción.

Mientras teníamos sexo, me empezó a salir agua, limpia, pero mucho agua. Yo me sentí profundamente mal, completamente incomodo y solo quería que la tierra me tragara. Me puse a llorar y Jacobo me dijo que no tenia porque sentirme mal, que eso podía pasar, que era normal y que eso no iba a hacer que el deseo que sentía por mí se fuera, así que lo seguimos pasando rico en la ducha.

Él me llenó de seguridad y poder, me hizo sentir cómodo con mi cuerpo, con mi sensualidad y con mi rol sexual. Hoy es el día que agradezco al cielo que eso me hubiera pasado con un caballero como Jacobo y no un con patán, que me hubiera hecho sentir mal y yo hubiera crecido con un trauma sexual.

Pero otros no tienen la suerte de coincidir en un episodio como el que me sucedió con un caballero que los respalde. Otros hombres en su búsqueda de ser pasivos han vivido momentos muy incomodos que afectan la seguridad en ellos y rompen su fantasía de ser el “pasivo porno perfecto” que se imaginaban que iban a ser. Porque el porno, en muchos, lo único que ha dejado en el fondo, en lo más inconsciente, es intentar llenar expectativas vacías que son FICCIÓN.

Ser pasivo no tiene rostro, ni cuerpo, ni edad

Nunca encontrarán como ser “el mejor pasivo” en ningún lado, porque simplemente no hay una receta, no hay una sola manera, hay muchas. Hay tantas maneras de ser pasivos como pasivos en el mundo, cada uno único, porque cada uno siente y experimenta su rol sexual desde su mundo, desde lo que es él.

Todos estamos de acuerdo que si algo tiene que haber en el sexo es química y por eso pienso y siento que no hay “malos polvos”, no hay “malos pasivos”, simplemente hay formas de ser, y esto es un mensaje que va de parte y parte (para los activos y para los pasivos):

Señor activo, él no es “mal pasivo” o “mal polvo” porque simplemente no es sumiso, no es nalgón o no es aguantador & Señor pasivo, él no es “mal activo” o “mal polvo” porque no es vergón, no es “taladrador” o no lo hace rudo. Simplemente no se entendieron teniendo sexo y está todo bien, no todos son hard ni todos son soft, lo bueno es encontrar a alguien con quien uno se entienda y expandan toda esa energía sexual tan chimba que es. Es encontrar quien hable tu mismo idioma sexual.

CONFÍA EN TI, en tu sensualidad y en tu cuerpo, confía en él, con quien estas compartiendo ese momento tan íntimo y tan rico. Construye tu experiencia sexual, tus fetiches, todo lo que tú quieras ser y sentir. Solo tú construyes y defines como se es “pasivo” y creas en tu imaginario, esa categoría del porno gay siendo pasivo A TU MANERA.

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