¿La razón? Ser gay. Austin Wallis asistía a una escuela cristiana privada en Estados Unidos, a la vez que tenía un canal en YouTube donde discutía temas relacionados con su vida como hombre gay, así que las directivas de su colegio decidieron que estaba generando un “impacto negativo” en la escuela.

Un día citaron a Wallis en la oficina del director y le pidieron que borrara toda la información de sus redes sociales que mostraba que él era gay, o los dejaría en la penosa obligación de expulsarlo del colegio. Dos días después, el youtuber decidió retirarse voluntariamente.

Pero no fue todo lo que hizo, en adición, grabó un video junto a su novio y lo montó en su canal, donde con lágrimas y sinceridad cuenta su historia con la única reserva del nombre de la institución, para así no afectar a sus compañeros.

“No quiero que la gente piense que me fui por mis redes sociales. Fue porque no me puedo quedar en un lugar donde me obligan a ser algo que no soy, o donde siento que no me quiere ni mi propio rector… No soy un mal estudiante. En verdad quiero intentar cambiar esto. Pienso que es ridículo que hoy por hoy te puedan expulsar por ser gay. Cuando salí del closet supuse que iban a haber bullies, y sabía que a mucha gente no le iba a gustar; pero nunca esperé que viniera de la gente que se supone me debía proteger, quienes deberían antes detener todo eso. Ellos son los bullies.”

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