Su rostro apareció en la televisión nacional y el país se paralizó con su belleza, sin embargo cuando el “secreto” de Mara Cifuentes se hizo público, pasó a convertirse en punto de debate para seguidores y contradictores, objeto de deseo de muchos y sobre todo, un icono que sumó su nombre al listado de las mujeres trans que logran cambiar a Colombia gracias al hecho de SER contra todo tipo de prejuicio.

Mara Cifuentes es una sirena, como ella se denomina a sí misma y a todas las personas trans, que ha aprendido que sólo amando su cuerpo se logra un estado pleno de entendimiento con la esencia misma de la existencia, sin temor a una sociedad que aún no logra entender la diferencia.

Mara Cifuentes

“Siempre supe que era una mujer, nunca dude de mí, dudaba de la sociedad, para mí todo el mundo estaba loco y simplemente me ambientaba y acogía a lo que tenía que hacer para pasarla bien, me ponía la ropa que me tenía que poner pero siempre fui muy femenina, jugué con Barbies y mostré quien era”

Luego de haber nacido en San Francisco, su familia se mudó a México para vivir allí los primeros 10 años de su vida, junto a su papá, mamá y hermanos, en un ambiente que a pesar de ser machista le permitió vivir y conocerse sin límites. Es la quinta de un total de 8 hermanos, la figura transgresora que logró cambiar mentes a partir del amor.

“Yo era niña feliz que llegó a pegarles tres cachetadas a todos y enseñarles que sus formas de pensar e ideologías no servían, antes de mí no aceptaban las diferencias, tenían un estereotipo marcado en sus cabezas… Hasta que tienen una hermanita trans y les toca tragarse todo”

Mara Cifuentes

“Siempre he sido una mujer, pero no siempre me llamé Mara”

¿Serías capaz de reconocer la magia cuando sucede ante tus ojos? Percibir la verdadera esencia del universo en las personas es una habilidad que la sociedad nos ha hecho olvidar, porque pasa justamente frente nuestro cada día, sobre todo cuando nos sentamos ante una persona trans.

Aunque ella no siempre se llamó Mara, tenía claro que la vida le estaba presentando unos sentimientos y formas de entender el mundo, desde una perspectiva que marcan un importante diferenciador y sobre todo, desde muy pequeña, una espectacular identificación con un fascinante ser que luego le explicaría la importancia de mantenerse fiel a sí misma: las sirenas.

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Mucho se ha dicho sobre estas criaturas mitológicas teriantrópicas de impactante belleza y cautivadora voz. Han sido múltiples las culturas que usan su figura, siempre en una estrecha relación con lo divino e incluso el peligro, uniendo el mundo de los océanos con el constante deseo del humano sobre la tierra por el poder y la riqueza.

La Sirenita de Disney es mi película favorita y siento que va muy ligada de la cirugía de cambio de género, siento que no hay necesidad de cambiar tu cola, de cambiar lo que te hace especial para gustarle a un hombre porque vas a perder algo más, estás sacrificando tu voz, eso que te hace especial, lo que te hace sirena, ¿por qué vas a cambiar? Antes lo que debes es aprender a amarlo y entender que ese cuerpo sí es tuyo y no hay necesidad de transformarlo todo”

¿Recuerdas la historia de Ariel?

Aquella princesa del Océano, hija de Tritón, que le entrega su hermosa voz a la bruja Úrsula por encajar en un mundo de humanos, por querer ser una más en un mundo donde son todos iguales, pero sólo logra ser feliz y realmente amada cuando logra volver a ser una sirena, fiel a su esencia.

Mara Cifuentes

A los 10 años, Kevin llegó a Medellín, Colombia, junto a su mamá y su hermano, luego del divorcio de sus padres con una sola cosa en mente, aprovechar el proceso de separación y los psicólogos, para hacerle entender al mundo que siempre había sido una mujer, un proceso en el que más que ser escuchada tuvo que ser maestra.

“Con los psicólogos fue educarlos a ellos porque que no tenían conocimiento y menos en una personita tan joven, cuando acá en Colombia ni siquiera era legal hacerse un tratamiento siendo menor de edad, era algo muy nuevo y me sentía más explicándole a ellos lo que me pasaba, porque necesitaba que lo entendieran para que le explicaran a mi papá y a mi mamá”

Desde antes, gracias a sus comportamientos y forma de actuar las personas ya veían en ella una niña, pero la pubertad llegó, el cuerpo empezaría a cambiar y ella no estaba dispuesta a renunciar a quien realmente era, así que su deseo cada cumpleaños finalmente tenía que hacerse realidad.

“Yo no conocía lo que era ser trans, sólo sé que en cada vela de cumpleaños que apagaba pedía: ‘Diosito, por favor, que mañana me levante siendo una mujer’, mi mentalidad no estaba tan clara pero también ha sido un proceso de descubrimiento, sólo decía ‘yo quiero ser una mujer, sueño ser una mujer’ y eso me alejaba más de la realidad de lo que era… YA era una mujer aunque la sociedad hace que te sientas diferente, Dios no comete errores”

Compararse con otras niñas, ver los comportamientos de los niños y la necesidad que la sociedad comprendiera su diferencia fue lo que la llevó a finalmente sentar a sus padres para que con ayuda médica se lograra detener la pubertad masculina que tenía ad portas.

Mara CifuentesLuego de enfrentarse a un psicólogo religioso que no aceptaba su tránsito y prefirió tacharla de demente, la incondicionalidad de su familia la llevó a vivir en Bogotá para conocer una junta interdisciplinaria de 14 médicos especialistas que guíaron su proceso, iniciando un pretratamiento que prepararon su cuerpo junto con medicina bioenergética, como esencias florales, estrógenos naturales sacados de esencias y células regenerativas femeninas que estimulaban a los receptores hormonales para el momento en que los inhibidores de testosterona llegaran a batallar contra un cuerpo pre-adolescente lleno de testosterona constantemente estimulado, una lucha interna que incluso puede generar desmayos, mareos, náuseas, vértigo, calores y toda una montaña rusa de emociones.

Ya son más de 10 años de un proceso de tránsito, plenitud total y procesos de autodescubrimiento y aceptación que la han hecho sufrir, valorarse a si misma y entender quien realmente es y ha sido, incluso desde antes de nacer, como ella misma lo dice.

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Mara, como el nombre que decidió tener como el femenino del mar por la gran conexión que los une, es una gran ola de cambios en una figura que no sólo transforma mentes, cambia el discurso victimizante de algunos sectores contra las personas trans, ha revolucionado el mundo de la publicidad haciéndole entender a las marcas que llegó para quedarse y la moda colombiana ha tenido que replantearse para dejar atrás medidas restrictivas de cuerpos para entender que en las pasarelas también habitan otros tipos de mujeres llenas de una luz que no están dispuestas a estar en la sombra.

Mara Cifuentes

Ser sirena embarca todo mi cuerpo, no me sobra, ni me falta nada. ¡NO! Soy una sirena, perfecta en su forma y llena de magia… Brillas más cuando eres auténtica, porque todo el mundo va a notar tu presencia.

CRÉDITOS FOTOGRAFÍAS (EDITORIAL EGOCITY)

Fotógrafo: Steven Kodachi @kodachiphotos
Modelo: Mara Cifuentes @maracifuentes1
Agencia: Grupo4 @grupo4co
Styling: Miguemo @mi.guemo
Make Up: Ethereal Make Up Studio @etherealmakeupstudio

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