“Pido un momento para conversar, solo un instante de sinceridad. Ven siéntate, no te voy a tardar. Ya es tiempo de hablarte con la verdad”.

Con la letra de Andrea Rojas Isaac, los intérpretes Fausto González y Jose Miel sacan a relucir sus sentimientos y muestran una faceta muy dura de nuestra comunidad, el momento de salir del closet, de dejar atrás el escondernos y decirle al mundo la verdad.

Fausto es conocido como Gay Boy, su proyecto está enfocado a cantarle al sector LGBT. Por medio de la música busca la inclusión donde canta a los demás que “todos somos iguales”. Su trabajo anterior, titulado ‘Igual que tú’ reflejó esa necesidad de eliminar etiquetas y encontrar en la esencia de las personas que no hay nadie diferente.

Jose Miel es cantante, actor y bailarín de teatro musical. Toda su vida, casi desde los 5 años lo ha dedicado al arte. Describe su personalidad como “bastante extrovertida”, se considera “importaculista” por ser liberado en su forma de ser. Dice que le hace honor a su nombre porque es “muy tierno”.

En entrevista con ambos personajes logramos encontrar que sus sueños y metas más que éxitos personales, se han convertido en una lucha por la visibilidad de la población LGBT y su principal bandera es evitar los señalamientos y las etiquetas. Dos personajes sencillos y llenos de historias.

¿Qué historias hay detrás de “mi verdad”?

Fausto: Más allá de salir del closet es contarle al mundo entero que las personas LGBT somos felices como lo es cualquier persona heterosexual.

Jose Miel: Ayudar a buscar la inclusión, el respeto y la tolerancia de la gente. La comunidad LGBT está fichada ante la sociedad bajo unos parámetros muy raros y la gente nos tiene catalogados en otro sentido y nosotros también somos seres humanos, tenemos bonitos sentimientos, pensamos y tenemos profesiones. Hemos hecho muchas cosas lindas por el mundo y por la humanidad. El hecho de que nos guste el mismo sexo, y por lo menos en mi caso, nos guste maquillarnos y vernos diferentes a los demás, no quiere decir que seamos malas personas, seguimos siendo seres humanos.

¿Porque tomar la decisión de interpretar esta canción?

F.: La canción nace desde la historia de un amigo. Su madre conocía su identidad sexual, él sentía que ella lo sabía, pero nunca se habló del tema. Nunca fue capaz de sincerarse con su madre. Un dia su mamá estaba muy enferma, muriendo, con la mirada le decía que le contara y mi amigo, sin embargo, nunca fue capaz de confesarlo. Su madre muere pero de la boca de su hijo nunca conoció su verdad. Se me presentó la posibilidad de interpretarla y bajo mi proyecto la adapté.

J.M.: Fausto me contactó por Facebook recien hice mi audición en La Voz. Me dijo: “Jose Miel yo quiero algun dia poder grabar un tema contigo”, yo le dije: “mi amor, bendito sea, el día en el que esté el tema pues maravilloso poder hacerlo”. El año pasado estuve participando en Festibello, uno de los más grandes festivales de la música balada en Antioquia, y allí nos conocimos personalmente. Hicimos una amistad muy linda y me dijo que ya tenía el tema. Mi voz ha sido bendecida también para cantarle a mi comunidad y me anime a participar del proyecto.

¿Comó fue contar tu verdad al mundo?

F.: Es un poco complicado, mis padres son personas mayores. Mi papá tiene 85 y mi mamá 71 años. Con mi madre no hubo mucho problema, siempre supo quien era y afortunadamente se pudo romper el hielo; un día estaba muy aburrido porque había terminado con un chico, ella se dio cuenta y directamente pregunto “¿terminó con el novio?”. Para mi ese día fue sorprendente, porque nunca habíamos hablado al respecto y aproveché para contar todo. Con mi padre es una situación más complicada, le tocó enterarse de la peor manera; llegó un día a la casa y me encontró con un chico en la cama, los dos estábamos desnudos simplemente tapados por una sábana, al ver la escena quedo sorprendido porque nunca se imaginaba que yo era gay, fue muy fuerte darse cuenta de esto. Cuando tuvimos la oportunidad de hablar me hacía referencia a Sodoma y Gomorra, yo simplemente le exprese que no nos íbamos a poner nunca de acuerdo en el tema y decidí irme de la casa, solo le pedí “no me juzgues”. Finalmente a los días del suceso mi padre me busco donde estaba, conversamos nuevamente y me dijo “yo ya lo pense muy bien, te acepto como eres y te quiero como eres”, desde ahí mi relación con mis padres es muy buena y con mis hermanos igual.

J.M.: Yo mi verdad la llevo contando desde que tengo uso de razón. La verdad de Jose Miel siempre la he dado a conocer. Nunca he tenido tapujos o tabúes con lo que soy, con decir mi verdad. Este soy yo. así soy yo y soy el ser humano más feliz del mundo.

¿Cual es esa gran verdad que le debe colombia a los LGBT?

F.: Son muchas verdades. Hemos ganado muchos espacios, pero hace falta más aceptación. Mi invitación es a buscar la manera de que sus seres queridos sepan quienes son realmente. Lo más importante es que si son felices siendo lo que son, con mayor razón las personas cercanas tienen que saber esa gran verdad para así dejar de llevar una doble moral. Me ha tocado ver muchos amigos, aún en este tiempo, ocultándose, con esposa e hijos y sufriendo porque tienen ese “gay oculto”, digámoslo así; se sienten muy mal porque están engañando a la persona que aman. Es momento de no engañar más a los demás y de contarles a todos nuestra verdad.

J.M.: Más que una verdad que Colombia nos debe, es una verdad que nos debe el mundo. Es un dejar de discriminar y nos dejen de ver como bichos raros. Ese día nos reconocerán como seres humanos del común. Va haber igualdad, respeto y ya no vamos a tener que tener miedo de salir a la calle, miedo a lo que una persona homofóbica nos pegue o nos insulte en la calle.

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