Otro estado de Malasia busca hacer legal la penalización con azote a las personas homosexuales.

Luego de que el lunes se efectuará el castigo público con azote a dos mujeres que fueron sorprendidas teniendo relaciones sexuales, él director del Departamento Religioso Islámico del estado de Panhang en Malasia busca extender esta práctica.

La sentencia condenatoria fue dictada ya hace un mes a las mujeres de 22 y 32 años edad, recibiendo 6 azotes cada una, acto llevado a cabo en una de las salas del tribunal, frente a activistas, familiares y demás curiosos.

Malasia
Foto: cristianosgays.com

Hasta el momento se data que esta es la primera vez que ocurre un castigo público de tal índole, por lo que, dice Rachel Chhoa-Howard, investigadora de Malasia de Amnistía Internacional, el hecho de que se estén realizando este tipo de castigos de manera pública y que de tiempo se dictaban solo en privado convierte a Malasia en un lugar hostil.

“Estamos increíblemente decepcionados y lo vemos como un revés importante. Hay una creciente atmósfera de persecución y los malasios tienen miedo. La sensación es que se sienten cada vez más en peligro, y con razón.En los últimos años, este nivel de hostilidad al que se enfrentan las personas LGBT + no tiene precedentes”.

El Departamento Religioso de Panhang es él responsable de que hacer que estas leyes religiosas se aprueben y se cumplan, las cuales existen junto con la legislación civil del sistema legal de Malasia.

“Llegaremos algún día a la etapa de implementar el castigo, por lo que la educación de la gente se llevará a cabo continuamente como un recordatorio a la comunidad para que detenga sus actos, lo que solo provocará la ira de Alá”.

Las autoridades por su lado han justificado las acciones policíacas ejercidas a principios de este año donde allanaron un club gay como una forma de mitigar la propagación de esta población en la sociedad, por lo que con estas nuevas medidas varios grupos de activistas LGBTQ y aliados como “Save Malaysian LGBT Community”, dentro del actual furor político que se erige por estos temas, hacen frente a las amenazas que reciben por parte de la comunidad local y que se desligan de la misma sentencia impuesta a estas dos mujeres donde el juez aclara que:

“Debe imponerse un castigo adecuado para que esto se convierta en una lección y un recordatorio no solo para ustedes dos, sino para los miembros de la sociedad”.

Estos grupos ya habían calificado este tipo de accionar como una grave violación a la dignidad de las mujeres y a los derechos humanos, lo cual equivale perfectamente a un acto de tortura.

Malasia no es él único país del sudeste asiático que penaliza y castiga las personas que vivan o experimenten algún acto de homosexualidad, Indonesia ya había registrado un acontecimiento similar donde una pareja gay fue azotada 83 veces en público por mantener relaciones sexuales consentidas.

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