Las Olimpiadas de Río con con la participación de 40 deportistas abiertamente LGBT se encuentran con su primer enemigo: la homofobia.

Megan Rapinoe, jugadora de la selección estadounidense de fútbol femenino, ha sido la primera en denunciar. La deportista asegura haber escuchado cánticos homófobos desde la grada.

Con términos tan despectivos como “bicha” (que traducido del portugués viene a ser “maricón”) o “puta”.

Es bastante hiriente hacia mi persona. Este tipo de mentalidad y de acoso tiene que ser superado. No creo que todos los fans brasileños fueran homófobos, pero creo que son cómplices si lo hacen o lo permiten.

Las declaraciones de la jugadora recuerdan la falta de tolerancia que todavía sufren muchas deportistas. Lo grave de la situación es que no es un caso aislado. Otros deportistas, tanto mujeres como hombres, han denunciado también la escucha de gritos homófobos por parte del público brasileño.

La FIFA, la organización encargada de velar por el respeto en el deporte entre otras cosas, no ha tardado en pronunciarse sobre las declaraciones de Rapinoe. La FIFA no tomará en cuenta los cánticos con connotaciones homófobas, ya que no puede tomar cartas en el asunto si no hay un equipo que presente una queja de manera formal.

En las Olimpiadas participan más de 206 países, en muchos de ellos la homosexualidad sigue siendo algo intolerable. Esto simplemente supone una dificultad más para la lucha por la tolerancia y la aceptación del amor en todas sus formas.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here