Piezas de arte inadvertidas, ocultas, perseguidas; así como las relaciones homosexuales durante siglos en Occidente, expuestas en el Museo del Prado.

Pero, aunque prohibida e invisible para muchos, la homosexualidad fue representada de forma constante en la pintura y en la escultura. Para verla solo había que saber – o poder – mirar. Ese fue el ejercicio que propuso el Museo del Prado de Madrid con motivo de la celebración del Orgullo que tuvo lugar en la capital española entre el 23 de junio y 2 de julio.

La principal galería de España vuelve la vista sobre su propia colección para sacar a la luz obras que muestran relaciones entre personas del mismo sexo, identidades sexuales que no se ajustaban a las normas sociales y cuerpos que no respondían a la división entre hombres y mujeres.

También ponen de relieve la persecución de aquellos artistas, modelos y coleccionistas castigados por no encajar en la norma.

La muestra “La Mirada del otro”, que se exhibe hasta el 10 de septiembre consiste en un recorrido por 30 obras cuidadosamente seleccionadas. Te compartimos 5 obras de diferentes artistas.

1. El rapto de Ganímedes, de Pedro Pablo Rubens, 1636 – 1638.

En este lienzo, el pintor belga Pedro Pablo Rubens, reproduce el mito del rapto por parte del dios Júpiter, convertido en águila, del joven Ganímedes, a quien quiere convertir en su amante.

FOTO: rokko69varikyno.blogspot

2.David con la cabeza de Goliat, de Michelangelo Merisi Caravaggio.

Pese a la permisividad de su representación en esos espacios reducidos, reservados a unos pocos, la homosexualidad estaba duramente castigada socialmente. La exposición del Prado también llama la atención sobre los artistas que fueron perseguidos por su condición sexual.

“Es el caso por ejemplo de los artistas que fueron apresados por sodomía. No sabemos cuál era su identidad sexual, pero tuvieron que encarar la experiencia de responderle a un tribunal que les acusa”, afirma un experto en artes.

Así le sucedió al pintor Michelangelo Merisi da Caravaggio, cuya obra ‘David con la cabeza de Goliat’ forma parte de la muestra.

FOTO: cuadernodesofonisba.blogspot

Caravaggio fue absuelto de los cargos que le había acusado sin pruebas un pintor rival, pero se vio obligado a abandonar Roma después de haber pasado por prisión preventiva.

3. “El Maricón de la tía Gila”, de Francisco de Goya.

“El Maricón de la Gila”nos está representando un personaje queer, un tipo “raro” que no responde a la expresión de género normativa”, señala un curador de exposición.
Goya dibuja este retrato, y los de otros personajes ‘marginales‘ -como locos y dementes- en uno de sus cuadernos a finales de la primera década y principios de la segunda del siglo XIX.

FOTO: elespanol.com

4. Brígida del Río, la barbuda de Peñaranda, de Juan Sánchez Cotán, 1590.

Las mujeres barbudas muestran cuerpos diferentes a los convencionales que, de acuerdo a expertos, sirven para escenificar la noción de ‘lo tercero‘, que es como se refiere la literatura del Siglo de Oro a las realidades que no responden ni a hombre ni a mujer.

Durante años se creyó que el retrato de este tipo de personajes respondía a la curiosidad y a un interés meramente paramédico por parte de los pintores y de quienes les encargaban las obras.

FOTO: mdzol.com

5. Hermafrodito, de Matteo Bonuccelli, 1652.

Este “hermafrodito” del escultor italiano Matteo Bonuccelli, representa un ser mitológico mitad hombre mitad mujer.Como las mujeres barbudas, esta obra muestra un cuerpo sexualmente ambiguo y fuera de lo común.

FOTO: museodelprado.es

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