El sargento Shane Ortega, de 28 años, trabaja en la Armada de los Estados Unidos. Es parte negro, parte latino y parte cherokee; lo cual le da un hermoso color de piel que contrasta con sus ojos verdes. Un cuerpo envidiable, lleno de tatuajes y una hermosa novia que vive en Canadá.

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Pero Ortega es y será mucho más que eso, pues es uno de los primeros soldados abiertamente trans que está encabezando la lucha por eliminar en su país la política conocida como “No preguntes, no digas” (“Don’t Ask, Don’t Tell” en inglés), que permite a los miembros de la comunidad LGBT trabajar en cualquier cuerpo del Ejército siempre y cuando no discutan su orientación y/o identidad sexual.

Fuera de que su madre, lesbiana, también trabajó en la Armada, Ortega no tuvo muchas otras alternativas en la vida, pues aunque lo aceptaron en muchas universidades del país, no contaba con el dinero para asistir a ninguna. La vida militar fue “la salida a una mejor vida”.

#growinmyhair #manbunrealness #kissing #bae

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Así han pasado diez años en los que ha trabajado en con los marines y el army, ha prestado dos servicios en Iraq y uno en Afganistán; y ahora trabaja como miembro del equipo del helicóptero Chinook en la división número 25 de infantería en Hawaii.

No obstante, a pesar de ser un miembro importante en su equipo, debido a que en sus papeles dice que es mujer, el sargento Ortega podría perder su trabajo.

Outside the pentagon checking out the beautiful memorial.

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Aunque actualmente se calculan 15.000 soldados trans, gracias a la política ya mencionada, muy pocos de ellos lo son abiertamente al tiempo que prestan sus servicios, ya que el Estándar Médico de Salud del Army, califica el transexualismo, disforia de género y travestismo como “condiciones psicosexuales y de personalidad”, al lado del voyeurismo y demás parafilias; lo cual los califica como “administrativamente no aptos”.

Frente a esta gran dificultad planteada, también es real que se han logrado eliminar algunas condiciones homofóbicas del ejército, y es más difícil que una persona trans pierda su trabajo sobre el terreno luchado por todas las personas LGBT; pero aún hay mucha tela por cortar, es justo ahí donde Ortega busca generar un cambio.

Por eso, ayudado por el Sindicato Americano por las Libertades Cívicas, Shane Ortega se ha reunido con senadores, personal de la Casa Blanca y oficiales del Pentágono, con quienes ha ido poco a poco logrando que el tema del cambio de esta política sea incluído en futuras discusiones.

Was gonna knock but no one looked home #whitehouse #ftm #dc

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Así, el pasado 9 de julio, el Secretario de Defensa Ashton Carter, anunció que tienen planes para erradicar la prohibición para principios del 2016 y calificó de “anticuada” la política actual de los militares.

¡Gran trabajo! Ahora solo queda esperar, estudiar, pulir, discutir y promulgar de una vez por todas una política completamente incluyente con la comunidad LGBT que tanto ha hecho por el ejército norteamericano.

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