Cuatro parejas de mujeres legalmente casadas presentan una demanda contra el estado de Tennessee por aprobar la modificación de derechos de custodia en parejas del mismo sexo.
Las cuatro parejas esperan dar a la luz a lo largo de este año pero, según la ley firmada por el gobernador Bill Haslam el pasado viernes 5 de mayo, las mujeres no podrán convertirse en madres igualmente legales según una modificación del código legal que restringe la paternidad a su significado “natural y ordinario”.
Esta fue una acción legal respaldada por el Consejo de Acción Familiar de Tennessee (FACT, por sus siglas en inglés: Family Action Council Tennessee), un grupo activista contra el colectivo LGBT de este estado.
Julie Tate-Keith presentó la demanda el mismo viernes, al conocerse la aprobación de la denominada Ley “natural y ordinaria”, que no parece tener otro objetivo que evitar que una mujer pueda reclamar la custodia de un menor que ella y su ex-esposa habían criado mientras estaban legalmente casadas, pero cuya custodia un juez habría atribuido a la madre biológica.
La ley modificada está en vigor desde 1977 y establecía que “un niño nacido de una mujer casada como resultado de la inseminación artificial, con el consentimiento del marido de la mujer casada, se considera que es el hijo legítimo del marido y la esposa”.
La Ley “natural y ordinaria” no sólo perjudica a las familias del mismo sexo a la hora de reclamar la custodia de los hijos en el momento de una separación, sino que también podría suponer un obstáculo para tomar decisiones sobre la atención médica de un menor, reclamar un seguro de vida si el cónyuge fallece, o solicitar la manutención de un ex-cónyuge, lo que haría del matrimonio igualitario en Tennessee una farsa inconstitucional.


















