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La Palma de Oro y el Premio FIPRESCI (Federación Internacional de la Prensa Cinematográfica), otorgados en la pasada versión del Festival de Cine de Cannes, al director de origen tunecino Abdellatif Kechiche por su película “La vie d´Adèle”, será un precedente que contribuirá a mirar con una nueva mentalidad, el cine que aborda el tema del amor, particularmente del amor homosexual.
En la película de Kechiche, seremos testigo de una hermosa relación entre dos jóvenes muchachas, que con gran valentía y determinación asumen el proceso de aceptación y vivencia de su propia identidad sexual, sin justificaciones inútiles.
Siguiendo los pasos del director tunecino, y en una clara demostración del interés de algunos distribuidores por el tema en mención, han llegado a las salas de cine una serie de películas de jóvenes directores, comprometidos con las nuevas realidades contemporáneas. Tal es el caso de filmes como: “Weekend” (Andrew Haigh, 2011), “Laurence Anyways” (Xavier Dolan, 2012), o “Keep tle lights on”/Mantenga las luces encendidas, (Ira Sachs, 2012).
En esta ocasión me detendré en el sugestivo título del director norteamericano Ira Sachs, alabado por la crítica especializada, a través del cual nos narra la tormentosa e intensa historia de amor entre dos hombres.
El drama, que se desarrolla en la Nueva York contemporánea, gira en torno a un joven documentalista, Erik Rothman (Thure Lindhardt), un gay declarado que pretende paliar su soledad a través de encuentros con desconocidos; y su compañero, el abogado Paul Lucy (Zachary Booth), quien aparenta ser heterosexual para no sufrir el rechazo de su familia. Se conocen por casualidad, y entre los dos surge una relación que se va estrechando con los días, hasta que deciden constituirse en pareja.
La película está basada en la propia historia del director, quien después de una vida en pareja durante algo más de diez años, decide aprovechar esta experiencia para hablarnos de las diversas manifestaciones y matices que tiene una relación amorosa.
La vocación universal de Sachs es clara, pues como él mismo lo expresa: “no tenía por qué aproximarme a ella necesariamente como una película sobre la vida gay per se sino como una película sobre una relación de pareja en Nueva York – en ese momento en concreto – que resulta ser entre dos hombres”.
La película nos introduce en una relación totalmente disfuncional, de mutua dependencia. Erik, un hombre que no conoce el valor del amor hacia sí mismo, siempre en busca de alguien, no importa quién, no importa que tanto daño llegue a sufrir. Siempre dispuesto a complacer a todo el mundo, aún a costa de su propia dignidad.
Por su parte Paul, que proviene de un entorno familiar que siempre le mostró como algo inaceptable el amor entre dos hombres, se refugia en un mundo de drogas y promiscuidad y a través de este proceso de autodestrucción terminará negándose la posibilidad de amar y de ser amado.
Ira Sachs acierta al mostrarnos de manera realista el amor mutuo que existe entre Paul y Erik, pero también el daño que, paradójicamente, se causan al pretender mantener a toda costa, una relación que ha terminado por ser destructiva.
El carácter autobiográfico del film queda de presente en el cuidadoso estudio emocional de los personajes, que se verá reforzado en pantalla por unas actuaciones absolutamente verosímiles.
Cinematográficamente, “Keep the lights on”, es una propuesta bastante interesante desde lo formal. Pero pienso que el verdadero logro de este film reside en la reflexión que plantea en torno al amor; tanto de los propios personajes hacia ellos mismos, como de éstos hacia los que les rodean. La película nos muestra que no es posible ofrecer un amor verdadero y menos aún recibirlo, si antes no nos queremos a nosotros mismos.
Parece claro el mensaje de Ira Sach, que ya se advierte en el título de su interesante película. ¿Qué tanto nos amamos a nosotros mismos?, ¿Qué clase de amor queremos para nosotros?, ¿Con quién deseamos compartir nuestra vida y nuestros sentimientos? Preguntas que no debemos dejar de responder, es decir, siempre “Mantener las luces encendidas”…
2012. Estados Unidos. Título original: Keep tle lights on. Director: Ira Sachs. Guión: Ira Sachs y Mauricio Zacharias. Fotografía: Thimios Bakatakis. Música: Arthur Russell. Montaje: Afonsso Gonçalves. Intérpretes: Thure Lindhardt, Zachary Booth, Julianne Nicholson, Paprika Steen, Souleymane Sy Savane. Duración: 101’
Por Mario Arango E.














































