La madre decidió grabar el momento en que sorprende a su hija trans con su primera dosis de hormonas ¡Y es para no olvidar!
Erica Maison sorprendió a su hija trans de 14 años, Corey, con su primera dosis de hormonas. Ambas llevaban esperando el tratamiento por dos años, desde el momento en que le compartió a su mamá que se identificaba como una niña.
La madre que no se aguantó y tuvo que dejar de grabar para abrazar a su conmocionada hija le contó la historia a BuzzFeed.
“Yo podía ver que ella no tenía ni idea lo que estaba pasando. Estaba tan ansiosa que no podía dejar de sonreír”.
En el video, se ve como la madre le pide a Corey que se siente en el sofá y busque algo que hay escondido detrás de uno de los cojines. Al principio, su hija no le quería hacer caso. “¿Qué está pasando?”, la cuestiona antes de tomar la bolsa negra que contenía la caja con los hormonas. Aunque al principio ella no entiende lo que contiene el empaque, su rostro expresa el instante preciso que se da cuenta que es su primera dosis de estrógeno.
Fotografía cortesía de Erica Maison.
“Ella me estripó y yo paré la cámara para devolverle el abrazo. No nos soltamos en lo que pareció una eternidad”, cuenta Erica. “Las dos estábamos llorando y temblando. Literalmente ella me quitó el aliento, porque nunca me había abrazado así. Nunca había sentido tanto proveniente de ella como en ese momento. Fue una mezcla de alegría pura y alivio de parte de ambas”.
Corey, quien disfruta montar tabla, jugar videojuegos y maquillarse; ya podría iniciar el procedimiento médico que ayudará a que su cuerpo se acerque cada vez más a lo que es por dentro.
“Ese fue el punto de giro más crucial en su vida, y las dos lo sabíamos”, continúa la madre, quien desde muy temprana edad apoyó a su hija en el libre desarrollo de su personalidad. Erica, madre de cinco hijos, tomó la decisión de sacar a su hija del colegio y educarla en casa cuando el matoneo por su personalidad afeminada se volvió insoportable.
Un día, cuando Corey tenía solo 11 años, estaba con su madre en el computador y se toparon con un video de la vloggera trans Jazz Jennings. “Y ella dijo: ‘Mami, yo soy como ella. Yo soy una niña”.
Fotografía cortesía de Erica Maison.
Entonces, con el apoyo incondicional de su madre, Corey empezó a vestirse como mujer. Primero en casa y más adelante en público. “Su cabello todavía era muy corto y se veía como un niño. La gente la miraba y le tomaba fotos con sus celulares”, recuerda Erica. “Se reían, señalaban y la observaban. Yo le dije a Corey: ‘Cada vez que alguien te apunte con el celular para tomar una foto, ¡vas a voltear, sonreír y posar!’. Eso le subió el autoestima. Yo quería enseñarle a volver algo negativo en positivo”.
Pero su ayuda no se limitó a palabras de apoyo. Inmediatamente Erica inició la búsqueda de un terapeuta que se especializara en niños transgénero y terminaron en el hospital infantil Lurie de Chicago.
El tratamiento empezó con un implante para suprimir la pubertad, el cual tiene un costo de 21 mil dólares. “Usualmente hay que pelear para que el seguro lo cubra por disforia de género y estábamos completamente preparados para escribir cartas y hacer llamadas. Lo que fuera para que lo cubriera”. De todas formas no lo necesitaron, pues la respuesta del seguro fue afirmativa desde el principio.
Ya lo único que faltaba era esperar que Corey tuviera la edad suficiente para empezar el tratamiento hormonal. “Lo único que teníamos que hacer era esperar que el doctor enviara la carta de aprobación a Chicago. Esperamos, esperamos y esperamos”. Esto sucedió en agosto de 2015.
Fotografía cortesía de Erica Maison.
El 24 de septiembre recibió la llamada que le confirmó que su prescripción estaba lista. “Fue irreal. Temblé y lloré todo el camino a la farmacia. Pensaba en cómo sería la mejor forma de decirle que el día que tanto había esperado por dos años y medio finalmente había llegado”.
Bueno, el resto de la historia ya la conocen y solo queda felicitar a Erica Maison por su excelente trabajo como madre. Si todas las familias pudieran aceptar la identidad de género de sus hijos con esta apertura, los índices de suicidio, depresión y indigencia de la juventud LGBT, especialmente transgénero, serían totalmente distintos.
Mira el video a continuación:

























































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